Assassin’s Creed

El juego comienza en las cruzadas del siglo XIII, trata sobre un conflicto de dos bandos que vienen luchando por miles de años.

Ionic Gamers
Assassin’s Creed
Assassin’s Creed

En esta primer entrega del juego, la trama se desarrolla en las ciudades de Damasco, Acre y Jerusalén donde el protagonista, Altair deberá asesinar a nueve objetivos históricos, que en el juego se presentan como Templarios, siguiendo las normas del credo: Tamir Bin Musa, Garnier de Naplouse, Talal, Abu’l Nuqoud, Guillermo de Montserrat, Majd Addin, Sibrand, Jubair Al Hakim y Roberto de Sable

ASSASSINS CREED I - ALTAIR

En el duelo, de un lado están los Templarios, que en apariencia son una de las muchas órdenes que luchan junto a los cristianos en la Cruzadas, pero su objetivo secreto es conseguir el llamado Fruto del Edén, un artefacto antiguo con el cual pretenden apoderarse de las mentes de todas las personas y obtener una sociedad civilizada, que viva en paz, pero sin voluntades. Encabezando este movimiento esta Roberto de Sable.

ASSASSIN'S CREED I - TOMA CUCHILLO

 

En la otra vereda y oponiéndose a ellos están los Asesinos, cuyo objetivo original es mantener la paz en el mundo, asesinando a los hombres con poder que la impedían. Durante el primer juego, su base principal estaba establecida en la fortaleza de Masyaf y su Gran Maestro era un sabio anciano llamado Al-Mualim. Este grupo trabajaba inicialmente haciendo asesinatos políticos calculados para mantener la paz en la región de forma discreta, o con un gran espectáculo público (cuando el mensaje debía ser masivo). Para ellos, mantener la paz implicaba hacer algunos “sacrificios”, pero bajo tres leyes estrictas que lo regirán, la cuales son:

1. Aparta tu hoja de la carne del inocente: Un Asesino tiene totalmente prohibido matar a gente inocente por simple diversión, solo puede matar a quien es culpable pero siempre como último recurso.
2. Camuflarte entre la gente y confúndete con la multitud: Nunca debes enfrentarte al enemigo cara a cara, debes ser sigiloso y no ser visto por nadie.
3. Nunca comprometas a la Hermandad: Ninguno de tus actos deben tener consecuencias directas ni indirectas a la Hermandad.

Con el transcurso de los primeros juegos, se muestra como el objetivo de la Orden se refina pasando de “mantener la paz a cualquier costo”, a “proteger el libre albedrío de los hombres, enseñar en vez de dominar, y con paciencia esperar una evolución en la sociedad” e indirectamente “Evita que los Templarios logren todos sus objetivos”. Lo único que te falta es jugarlo para ser y sentirte parte de los Asesinos.

 

AHORA //
LO ÚLTIMO EN IONIC
TE RECOMENDAMOS
LO MÁS VISITADO